El roscón y la dieta ¿Incompatibles?

El roscón y la dieta ¿Incompatibles?

Llega Año Nuevo y empezamos a implementar esas pequeñas acciones para lograr todas las metas que nos hemos propuesto.

Pero… Aún las Navidades no han terminado. Puede parecer un obstáculo, ¿verdad?

¿Si tomo Roscón de Reyes rompo la dieta? ¿Es saludable consumirlo? ¿Qué debo tener en cuenta? 

Aquí las claves… 🙂

Gracias al equipo de COPE Madrid Sur 89.7 FM

Las soluciones definitivas para mejorar tu alimentación y sentirte bien

Las soluciones definitivas para mejorar tu alimentación y sentirte bien

Lo has escuchado y leído 200 veces.

Una alimentación adecuada es clave para disminuir los síntomas del estrés, sentirte con más energía, mayor autoestima y bienestar.

Como ya sabes, la calidad de los alimentos y la cantidad adecuada de vitaminas y minerales es súper importante para el correcto funcionamiento de todo el cuerpo.

El estrés y el sobrepeso

Por ejemplo, el estrés, sin que te des cuenta puede causarte la conducta compulsiva de consumir alimentos para intentar calmar la ansiedad. Esto te hace ingerir más alimentos con las consecuencias que ya conoces (mayor peso, hinchazón, mala sensación, cansancio…)

Y es como la pescadilla que se muerde la cola.

El mismo sobrepeso no es una situación normal. Es una causa de inflamación y genera estrés en el cuerpo. Este estrés se denomina estrés oxidativo y es el proceso por el cual las células de tu cuerpo se van deteriorando, envejeciendo, lo que aumenta el riesgo de aparición de otras enfermedades.

Para que lo entiendas bien, el sobrepeso hace que el cuerpo no sea capaz de defenderse bien de los agentes que envejecen el organismo.

¿Las soluciones?

  • Evita el alcohol y el tabaco. Son hábitos tóxicos y muy oxidantes.
  • Mantén una hidratación adecuada.
  • El descanso es super importante para repararse. No duermas menos para rendir más. Esto es falso. Dormir 7 u 8 horas mejora la concentración y te hace sentir más relajado.
  • No incluyas demasiado café. El estar estimulando al cerebro con agentes externos nos lleva a descansar peor. Si tienes que funcionar con café, algo va mal.
  • No dejes de comer lo que te gusta. Eso no te llevará a ningún lugar.
  • Focalízate en tu objetivo y divídelo en pequeñas metas alcanzables. No pretendas hacerlo todo de golpe. Esto te llevará a la frustración.
  • Introduce esos alimentos que sí te convienen, poco a poco.
  • Haz lo mismo con el ejercicio físico. Busca una actividad que te guste y que te llame la atención.

Esto es especial para ti

No se trata de alimentar tu cuerpo, se trata de nutrirlo (y hacerlo bien). Y para ello, debes aprender a escoger los alimentos, saber combinarlos y cultivar hábitos.

¿Y cómo hacer esto?

No te preocupes. Ho te he traído la solución a tu problema. Te he traído algo diferente para que consigas reconocer los mensajes de tu cuerpo y tomes medidas para salir de ahí.

El Programa Express te ayudará a emprender una vida con más coherencia hacia tu cuerpo, hacia tu salud y tu alimentación.

Te ayudará a reconocer lo que es una alimentación saludable para ti, de manera exclusiva y personalizada. Empezarás a cultivar esos hábitos que te harán sentir mil veces mejor.

Y no, no se trata de pastillas ni polvos. Como profesional de la salud, mi método se basa en los alimentos a los que tú tengas acceso.

¿Qué ocurre si no haces nada?

Que te quedarás en el mismo lugar que ahora. Si te quedas sin hacer nada seguramente tu problema vaya a más, peor nutrido, más ansiedad, estrés…y todo lo que conlleva.

Pasando a la acción es la única forma de cambiar y mejorar tu situación.

¡Actúa antes de que sea demasiado tarde!

Tu salud es tu mejor negocio. Invierte en ella.

Las duras consecuencias de una mala alimentación

Las duras consecuencias de una mala alimentación

Lo normal es sentirse bien

No, no puedes normalizar sentir estrés, sentir ansiedad, cansancio o problemas gastrointestinales. No puedes convertir estas sensaciones en hábitos.

Tu trabajo y el estrés

El estrés es un factor que afecta en la aparición de enfermedades. Podemos decir que es el preparador perfecto para caer enfermos.

Estar ocupado no equivale a tener éxito. Es todo lo contrario. Un estilo de vida demasiado ocupado puede convertirse en una pesadilla en un abrir y cerrar de ojos.

Las largas jornadas de trabajo, el estrés y la ansiedad, son algunas de las causas principales que favorecen el sobrepeso y la obesidad. El sedentarismo y la mala alimentación es uno de los grandes males de muchos profesionales como tú.

Las verdaderas consecuencias

La cuestión no es que te veas mejor o peor con unos kilos de más o de menos, sino las consecuencias de ese exceso de kilos y todo lo que conlleva tu estilo de vida.

Muchas veces, no existen horarios fijos de comida, y hay un espacio reducido de trabajo que limita esa movilidad. Dormir poco, tener estrés y otros hábitos como el alcohol o el tabaco, no ayudan precisamente a tu salud.

¿Sabías que las personas que trabajan en oficinas, los ejecutivos y directivos son un sector de la población donde encontramos más índices de sobrepeso y obesidad?

Es más, aquí te dejo una lista de las principales enfermedades más frecuentes de estas personas.

  • Enfermedad cardiovascular: primera causa de muerte prematura en España
  • Hipertensión arterial: muy ligada a la anterior.
  • Colesterol elevado. Facilita que las arterias pierdan su flexibilidad y se endurezcan, con las consecuencias cardiovasculares que ya conoces…
  • Sobrepeso y obesidad: casi un 50% de la población mundial tiene sobrepeso. Las consecuencias son las enfermedades anteriores y una mala calidad de vida.
  • Cáncer: 1 de cada 3 cánceres pueden prevenirse con una alimentación sana y un estilo de vida adecuado.
  • Dolor de cabeza, diabetes, ansiedad…

La magia de la alimentación

Qué casualidad que todas ella se pueden mejorar con una correcta alimentación y estilo de vida sano.

El exceso de trabajo puede que te haya llevado a ser un “workaholic”. Pero estar ocupado todo el día tampoco quiere decir que seas más productivo. Para tener una vida en equilibrio debes dedicarte un tiempo para ti. Para mover tu cuerpo, para tu mente, para tu alimentación, para tu salud. Para amarte y respetarte.

Ya estás viendo las consecuencias del estrés. Fatiga, falta de motivación, dolores de cabeza, malestar estomacal, hinchazón… Los trastornos de salud e incluso emocionales pueden ser desastrosas. Estoy segura de que, si no te pasa a ti, conoces a alguien que está sufriendo las consecuencias de este estilo de vida.

La nutrición es crucial en tu vida.

Cuando corriges y ordenas tu alimentación, muchas áreas de tu vida se corrigen y ordenan también. Algo tan básico y tan frecuente en nuestro día a día, no debería tomarse a la ligera.

¿Y qué pasa si no estás bien nutrido?

Todas y cada una de las células de tu cuerpo necesitan nutrientes. Tu cerebro, tus músculos, tu hígado, y cada una de las células que conforman tus órganos son capaces de funcionar gracias a los nutrientes. Y todos tus sistemas funcionarán en estado óptimo si aprendes a darle a tu cuerpo los alimentos que necesita.

Esto es lo que te está impidiendo sentirte bien

Esto es lo que te está impidiendo sentirte bien

Después del trabajo, queda poco tiempo libre. La vida social, el entretenimiento, la salud… Todo está comprimido en esos pequeños espacios de tiempo después del trabajo.

Está claro que los horarios laborales y esta vida sin freno no dejan mucho espacio para cuidarte y estar contigo mismo.

Coordinar el trabajo, la vida social y un estilo de vida saludable es una preocupación para muchos profesionales como tú.

Sin embargo, crees que hay poco que hacer. Que esos kilitos de más, sentirte hinchado o cansado son fruto de la edad o de esas fechas señaladas, como la Navidad.

Es cierto que el cuerpo, con el paso de los años, cambia. Sin embargo, hay muchos factores por los que estás ganando peso, por los que te sientes peor, y más cansado. Y la culpa, precisamente, no la tiene el tiempo. Fundamentalmente, se trata de que lo que haces tú con tu cuerpo durante el paso de ese tiempo.

Siempre estás alerta, preocupado, recordando todo lo que tienes que hacer.

El estrés parece ya inherente a tu vida. Has aprendido a gestionarlo o ni siquiera te das cuenta de que está presente.

¿Qué es el estrés?

El estrés es una respuesta normal de tu cuerpo para responder a situaciones que ponen en peligro tu bienestar o supervivencia. El cuerpo detecta que tiene que salir de ese momento peligroso y activa distintos sistemas del cuerpo.

El problema viene cuando se vuelve crónico o las situaciones desencadenantes son frecuentes.

El estrés empieza a somatizarse en forma de problemas digestivos, úlceras, enfermedades gastrointestinales, migrañas, cansancio, palpitaciones, cambios de humor

Aquí te dejo 3 factores que están impidiéndote vivir mejor…

Comer más de lo que necesitas

El estrés y la ansiedad están muy ligados a esto. Comer más de lo que necesitas es sencillamente seguir comiendo después de estar satisfecho.

El exceso de trabajo y las largas jornadas laborales desencadenan mecanismos en tu cuerpo que hacen que ingieras sin pensar. Sin pensar casi qué estás comiendo, ni a qué velocidad, ni qué cantidades.

Si te sientes hinchado después de comer, seguramente pueda haber otras causas, pero la calidad de los alimentos que ingieres, la velocidad con la que lo haces y el estrés son los mejores amigos de esta sensación.

Comer más de lo que necesitas, te lleva indudablemente, a aumentar de peso.

El desorden de horarios

Largas horas de trabajo sumadas a la falta de sueño, desembocan en ansiedad. Esa ansiedad intentas matarla con la comida. Pero la comida no va a solucionarte la ansiedad. Puede darte un placer momentáneo. De hecho, el acceso a los alimentos es cada vez más fácil.

Y esto crea el ambiente perfecto para que tus horarios se desordenen. Comer a cualquier hora, o cuando acabas de cerrar esa reunión. Comes cuando te acuerdas, cuando terminas ese informe o, a veces, ni comes.

Las horas de sueño también se te descuadran. Quieres aprovechar al máximo el rato que tienes para ti y para los tuyos, o a veces ni siquiera tienes tiempo para ellos. Y te acuestas tarde. Casi nunca antes de las 23:30 (¿Cierto?)

La falta de sueño se relaciona con niveles de estrés más altos y un mayor peso corporal. Esto perjudica a su vez los ritmos naturales de tu organismo y todo tu sistema hormonal, haciendo que no te sientas al 100%.

La inactividad física

Demasiado tiempo sentado. Trabajando todo el día frente a un ordenador, y anclado a una silla es el peor favor que puedes hacerle a tu cuerpo.

Mucha información diaria, reuniones, papeleos, llamadas, prisas, pocos descansos… Y no te has levantado del asiento.

Estamos diseñados para movernos. La inactividad física no te permite liberar el estrés acumulado de todo el día, no oxigenas bien tu cuerpo, desregula tu sistema hormonal e inmunológico y empeora el humor.

La falta de ejercicio es un gigante que deberías hacer desaparecer cuanto antes.

Lo más preocupante es que estos 3 gigantes los has interiorizado dentro de ti como hábitos. Y las consecuencias comienzas a notarlas.  Y ya sabes que achacar tus sensaciones exclusivamente al paso de los años es autoengañarte.

¿Te sientes identificado con alguna de estas situaciones?