Tu rendimiento laboral está muy ligado a la alimentación. ¿Crees que es posible tener una alimentación sana en el trabajo?

Ya nadie debería poner en duda la importancia de una buena alimentación para nuestra salud. Y, efectivamente, tu productividad depende en gran medida de tu estilo de vida.

¿Qué comes? ¿Cómo lo haces? ¿Qué horarios? ¿Descansas bien? ¿Tu trabajo te genera estrés?

Hazte estas preguntas y reconoce los aspectos que podrías mejorar.

Un trabajador bien alimentado y sin estrés es un trabajador más productivo. Esto no sólo te beneficia a ti, sino a la empresa (mayor rendimiento, y menos bajas laborales)

¿Cómo puedo hacerlo?

Aquí te dejo las claves para una alimentación sana en el trabajo:

  1. Aléjate de las máquinas de vending. La mayor parte de sus productos son bastante insanos. Acudir algún día a ellas no pasa nada, pero no lo conviertas en un hábito o como recompensa por tu trabajo realizado. La mejor recompensa que le puedes dar a tu cuerpo son alimentos, y no los productos que nos venden en las máquinas.

¿Qué solución tiene esto?

Muy fácil. Picotea fruta o un puñadito de frutos secos. Acompáñalo de tu café o tu té.

  1. Bebe agua. Acuérdate de tener tu botella o vaso con agua. Puedes sentirte cansad@ mentalmente y muchas veces es debido a la falta de hidratación.

¿Y si como delante del ordenador?

  1. Siempre que puedas, evita esto. No te beneficia para nada. La mayoría de las veces comes rápido sin saber casi ni lo que estás comiendo y sin disfrutar de la comida. Aunque sólo dispongas de media hora para comer, intenta hacerlo en otro lugar. O si no, apártate del ordenador y de lo que estés realizando en ese momento.

Del mismo modo que nunca echaríamos gasolina a un coche en marcha, haz lo mismo con tu cuerpo y tu mente. Cuando llegue la hora de la comida, realiza un verdadero break.

Es tu momento para comer, para disfrutar de los sabores y darle a tu cuerpo la gasolina que necesita para continuar con su jornada de trabajo. Aprovecha estos momentos para despejarte y dedicarte 100% a los alimentos que estés ingiriendo.

Siguiente consejo…

  1. Planifica tus comidas. El domingo de la semana anterior, por ejemplo, aprovecha para cocinar para tu semana de trabajo. Puedes rellenar algún tupper y así lo tendrás listo para llevar. Otra muy buena opción es congelar las elaboraciones que realices (crema de verduras, guiso de legumbres…). De esta forma te será mucho más llevadero y no te comerás el coco pensando qué llevarte de comer al trabajo. ¡Sé práctico! La organización es fundamental.

En el caso de que dispongas de menú de cafetería o tickets restaurante, evita los fritos.

Y consume verdura. SIEMPRE.

Ya sea comida elaborada por ti o en la cafetería/restaurante. 

En cuanto al postre…Dile sí a la fruta. Si te gusta comer con pan, ojo con las cantidades. A veces en las cafeterías y restaurantes las cantidades suelen ser más grandes de lo que sueles comer. No lo devores. Sé consciente.

Si quieres conocer algunos trucos para evitar comer en exceso en la mesa, lee este artículo.

Último consejo para una alimentación sana en el trabajo (y en cualquier lugar)

  1. Procura que la mayor parte de tu dieta se base en alimentos poco procesados o sin procesar. Restringe tu consumo de barritas de cereales, las magdalenas, los precocinados, el exceso de salsas… Contienen unas cantidades de azúcar añadido demasiado altas, lo que puede perjudicar tu salud. Te crearán, además, una sensación de mayor apetito y ansiedad a las pocas horas. Aquí aprenderás todo lo que necesitas acerca del azúcar añadido y cómo identificarlo.

¡Opta por alimentos de verdad!

Si trabajas sentad@, levántate de vez en cuando, descansa y estira. Estos 5 consejos para una alimentación sana en el trabajo, junto con ejercicio físico y noches de buen descanso, son fundamentales para tu productividad laboral.

🙂 ¡ A tu salud!

En el botón verde puedes descargar la guía contra la ansiedad por comer