¿Cuánto sabes sobre alimentación?

Te aturden con tanto consejo. Hay demasiada información. Lees esto y lees lo otro. Y ya no sabes qué creerte. 

A tu vecina le funcionó. Tu amigo hizo esa dieta y tú aplicaste los trucos de tu prima.

“Todo el mundo sabe de nutrición”. O eso parece.

Pero antes de enrollarme más, vamos al lío.

Mito 1. “Lo más saludable es hacer 5 comidas”

Para algunos puede ser una locura. Realmente no necesitas estar comiendo constantemente para lograr tu objetivo, sea cual sea.

Comer 5 veces al día o cada 3 horas puede ser contraproducente para muchas personas, e incluso incómodo. La frecuencia y número de comidas diarias no afecta, por ejemplo, a la quema de grasa corporal ni a la mejora de la salud.

Lo cierto es que, para evitar el desorden de horarios, marcarte unos horarios para organizarte mejor puede ser una estrategia interesante para así despedirte de picar entre horas. Mejor es hacer 5 comidas de calidad, que estar todo el día picando cualquier cosa.

¿Lo ideal? Comer cuando tengas hambre real. Y no comer por aburrimiento o cuando pierdes el foco en tus tareas.

Eso sí, asegúrate de consumir alimentos de verdad y nutritivos. El número de comidas no importa, pero la calidad de cada una de ellas sí.

Personalmente hago entre 3 y 4 comidas. Y depende de la época. A lo largo de mi vida he comido desde 2 veces al día, hasta 5. Todo depende de las circunstancias, el entorno, las necesidades y los objetivos.

Claro que… a la industria alimentaria le viene muy bien que comamos 5 veces al día. Más dinerito para ella.

Mito 2. “El desayuno es la comida más importante del día”

Típico.

“El desayuno es la comida más importante del día”

“El desayuno es la comida más importante del día”

“El desayuno es la comida más importante del día”

Casi grabado a fuego.

¿Quién no ha escuchado esto 200 veces? (O más).

Incluso las pautas oficiales relacionadas con la alimentación recomiendan que desayunes.

Nada más lejos de la realidad.

Da igual si te lo saltas o no. La verdad es que, sea a la hora que sea, vas a desayunar en algún momento del día. Pues, “desayunar” quiere decir “romper con el ayuno” (después de haber dormido durante la noche)

La clave está en comer saludable el resto del día.

¿Tienes apetito por la mañana? Adelante, desayuna.

¿No te entra nada por la mañana? No pasa nada. Come más tarde.

Eso sí, procura incluir vegetales y alimentos ricos en proteína. Para desayunar mal, no desayunes 😊

Mito 3. “Comer grasa engorda”

Voy a intentar resumir este punto de una manera muy sencilla.

Es algo que nos han ido diciendo desde hace mucho tiempo. Estas recomendaciones de “consumir poca grasa” hizo que el mercado lanzara un montón de productos “light” y “bajos en grasa”.

Y, claro, como la grasa les da un sabor rico a los alimentos, lo que hicieron los fabricantes fue agregar un montón de azúcar a estos productos aparentemente saludables.

Et voilà!

Se convirtieron, así, en productos de muy buen marketing, plagados de publicidad que prometen tonterías.

Así surgió la fobia a las grasas. Y el boom de los productos light.

Y no debes tenerlas miedo. Hay que distinguir el tipo de grasas y de dónde provienen.

No puedes comparar la grasa de los frutos secos, con la grasa de un producto ultraprocesado.

Del mismo modo, no puedes comparar los alimentos bajos en grasa de manera natural (vegetales o legumbres, por ejemplo) con los productos industriales “bajos en grasa”, a los cuales les han añadido un montón de azúcar o edulcorantes, entre otros.

El efecto en tu cuerpo no será el mismo.

Mito 4. “La culpa la tienen los carbohidratos”

Entonces, si la culpa no es de las grasas, ¿Quién tiene la culpa de que haya sobrepeso y mala salud en el mundo?

¿Los carbohidratos?

Pues… otro error pensar esto. Pobres carbohidratos.

Una vez más, el origen importa.

Porque ¿de qué carbohidratos estamos hablando? ¿De las legumbres y el arroz? ¿O más bien… el problema es causado por los azúcares escondidos en los productos ultraprocesados? (bollería, galletas, bebidas azucaradas, postres…)

A lo largo de la historia de la humanidad, muchas poblaciones han consumido dietas altas en carbohidratos y se han mantenido saludables. Como todo en la vida, depende del contexto.

La verdad es esta: la grasa puede engordar y los carbohidratos también. Todo depende del resto de alimentos que ingieras y de tu estilo de vida en general.

En este enlace aprenderás a identificar el azúcar oculto de los productos.

Mito 5. “Los productos procesados son malos”

Después de leer los mitos anteriores, cabe pensar que el gran problema está en los productos procesados envasados.

¡Error!

Voy a ir al grano.

Los productos procesados son, muchas veces, productos que provienen de alimentos que necesitan ser procesados para convertirse en lo que son.

Te pongo dos ejemplos: el aceite de oliva y el yogur.

El aceite de oliva es un producto procesado. La aceituna se procesa para convertirse en el zumo de la oliva.

Y el yogur, más de lo mismo. Se trata de una leche que ha sido procesada (fermentada, concretamente) para poder convertirse en yogur.

Entonces, no todos los procesados son malos. Hay procesados saludables.

Es más, la industria necesita procesar muchos alimentos para convertirlos en productos seguros para el consumo.

¡La clave está en informarse mejor!

En resumen

Puedes hacer 3 comidas al día perfectamente (o 4, o 5)

Puedes saltarte el desayuno también. (O hacerlo más tarde)

Y recuerda que la culpa no la tienen ni las grasas, ni los carbohidratos, ni los productos procesados.

Quizás sea hora de cambiar el foco de nuestra mirada y plantearnos seriamente estas 4 preguntas…

¿No será que pasamos demasiado tiempo sentados? ¿No será que estamos desinformados? ¿No será que nos bombardean con publicidad engañosa? ¿No será que no sabemos gestionar bien nuestras emociones?

Aquí puedes descargarte la guía para evitar la ansiedad por comer

Piénsalo… Elige bien ¡y cuídate! 🙂

¿Y tú? Cuál de estos mitos has escuchado más? ¡Cuéntamelo abajo en los comentarios!

Bibliografía:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19943985

https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/202339

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16391215

https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/377969

https://www.cdc.gov/nchs/data/nhsr/nhsr013.pdf

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9588440

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18220642

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15699226