“Año nuevo, vida nueva, cuerpo nuevo. Y si puedo bajar de peso y quitarme de golpe todos esos kilos ganados el año anterior, y también los acumulados de las Navidades, mejor.”

¿Te suena?

Lamento decirte que casi todas las personas que conozco que han bajado de peso de manera drástica han vuelto a su peso original e incluso han recuperado aún más kilos.

Todas ellas han practicado un estilo de vida durante un corto período de tiempo basado en dietas absurdas, pensamientos extremos, quitándose alimentos que le gustaban, alimentándose de polvos y sustitutivos de comidas y consumiendo información que prometen adelgazar en 2 días.

Yendo al grano, si quieres bajar de peso sin recuperarlos a los 20 días, lo más importante es que te marques una meta alcanzable a medio-largo plazo y que dividas ese objetivo en pequeñas acciones para ir cumpliéndolas día a día, semana a semana de manera paulatina.

¡Escríbelas y márcate una fecha!

Si tu motivación es poder moverte mejor, no cansarte al subir escaleras, ponerte esos pantalones que ya no te caben, tener más salud o simplemente verte mejor, la mejor manera de hacerlo es despacio. Pero siempre con fuerza, determinación y, sobre todo, ganas.

Por ejemplo, la primera semana puedes animarte a introducir esos alimentos saludables y que no sueles comer tanto. Introduce verduras en tu comida principal. La semana siguiente, sigue con esas verduras y apuesta también por los alimentos integrales. La tercera semana, suma lo anterior y empieza a restringir esos alimentos no tan saludables que sueles comer en exceso.

Después empieza poco a poco a introducir en tu día a día unos minutos de ejercicio. Cada semana aumenta el tiempo en 5 minutos, o los que te quieras marcar, y que para ti sea fácil de alcanzar.

Poco a poco, cumpliendo pequeños objetivos.

Siguiendo con el ejemplo anterior, si necesitas 15 días o un mes para lograr alcanzar esas pequeñas metas, genial. Lo importante es que, al cabo de 1, 2, 3 ó 4 meses hayas introducido esas verduras en tu comida, comas alimentos integrales, consumas cada vez menos alimentos insanos y estés haciendo ejercicio físico.

Cuando llegue el día, podrás moverte mejor, podrás vestirte con esos pantalones sin sufrir, y no te cansarás al subir escaleras. ¿Qué quiere decir esto? Que habrás logrado tu objetivo a base de dar pequeños pasos, pero manteniendo el foco en tu gran meta.

Llevar un estilo de vida saludable no se logra en 3 días.

No pretendas hacerlo todo de golpe. “Hoy hago 2 horas de gimnasio”, “Esta semana solo tomo batidos de vegetales”, “Hoy me quito la pasta para siempre”, “Se acabó el chocolate”, “Ya no bebo más cerveza”. Seguro que estas frases también te suenan…

De verdad, no te gastes dinero en complementos que no funcionan, en bebidas “detox”, en los que se hacen llamar “expertos”, ni seas tan tajante y exigente contigo mism@. A la larga va a ser peor. No perderás esos kilos, ni mejorarás tu salud ni sabrás en qué consiste una alimentación saludable.

No seas tan exigente contigo mism@

Si crees que tienes que dejar de comer lo que te gusta para perder kilos, que tienes que hacer mucho ejercicio para bajar de peso o piensas que existen técnicas rápidas para alcanzar tus objetivos, ¡sigue leyendo!

¿Tengo que dejar de comer lo que me gusta?

¡Ni se te ocurra! No sé ni en qué momento ni a quién se le ocurrió la idea de que para bajar de peso hace falta dejar de consumir los alimentos que a uno le gusta.

Claro, el problema está en las cantidades. En antiborrarse a fritos, saladitos, en comerse la tableta de chocolate entera y abrir la nevera devorando lo primero que está a nuestro alcance.

Si te sientes identificado con esto, lo peor que puedes hacer para intentar bajar de peso es quitártelo por completo de un día para otro. Lo único que vas a conseguir es crear una relación de amor-odio con ese alimento y que, cada vez que caigas en la tentación, comas cantidades enormes, sin pensar. Porque te calma y te hace bien en ese momento pero te hará sentir culpable cuando ya esté todo en tu estómago.

Solución: no dejes de comer ese alimento, pero tampoco te atiborres. Dependiendo del alimento, puedes partir un trozo, coger un puñado o una rebanada, y huye. Huye de la cocina. Respira y concéntrate en su sabor. Hazle saber a tu mente y a tu cuerpo que no necesitan más de ese alimento para ser feliz y sentirse bien. Restringe las cantidades con sentido común. Pero no lo evites a toda costa. ?

¿Existe alguna técnica rápida para bajar de peso?

Sí, muchas. Y seguro que las has probado. Pero todas se basan en lo mismo. Estas técnicas no logran una disminución de la grasa, sino una pérdida de volumen y peso a costa de las proteínas, agua, minerales y glucógeno de tu cuerpo. “Fantástico, justo lo que no queremos”.

bajar de peso

Por eso mismo volviste a subir de peso. No sólo NO perdiste grasa, sino que perdiste tiempo, y pusiste a temblar tu cartera y tu salud, para conseguir nada.

¿Entonces?

Lo ideal es que aprendas a comer sano, que conozcas los alimentos que nos rodean, que leas las etiquetas de los productos, que introduzcas los alimentos que mejor te convienen según tus circunstancias y te conciencies de la importancia que tiene el ejercicio físico en tu día a día.

Un dietista-nutricionista titulado es el profesional sanitario idóneo para ello. La salud empieza por la boca. Los alimentos forman parte de todo nuestro organismo, de nuestras células, de su funcionamiento y su rendimiento.

¿Tengo que hacer mucho ejercicio?

¿Qué es mucho para ti? ¿5 minutos de pesas al día? ¿Ir andando al trabajo? ¿2 horas de gimnasio? ¿30 minutos corriendo?

El ejercicio físico debe adaptarse a ti, a tu condición física y forma de vida. Y una vez más, si no practicas ningún deporte, lo mejor es introducirlo poco a poco.

No sirve de nada no haber hecho ejercicio en 12 meses y decidir un día meterte dos horas en el gimnasio. Tienes un altísima probabilidad de:

Lesionarte.
Abandonarlo a los 3 días (súmale las agujetas…).
Frustrarte por no seguir el ritmo que te habías marcado.

Esto sucede porque te pusiste una meta inalcanzable en un tiempo poco realista. Prueba con 15 minutos diarios, ó 30 minutos cada dos días, y ve aumentando la intensidad, las repeticiones o el tiempo. Pero por favor, poco a poco.

Las claves para bajar de peso (y no tirar la toalla)

No dejes de comer lo que te gusta. Eso no te llevará a ningún lugar.
Focalízate en tu objetivo y divídelo en pequeñas metas alcanzables.
No pretendas hacerlo todo de golpe. Esto te llevará a la frustración.
Introduce esos alimentos que sí te convienen, poco a poco.
Haz lo mismo con el ejercicio físico. Busca una actividad que te guste y que te llame la atención.

A base de trabajar, de formarte y de tener ganas, seguro has logrado grandes resultados en tu vida profesional y personal. Aplica esta mentalidad a tu salud. 

Conciénciate de que el éxito lleva tiempo. ¡No te falles y cuida tu alimentación!
El ejercicio físico y una alimentación saludable son claves para tu felicidad y bienestar 🙂

Si crees que el contenido de este artículo puede ayudar a alguien, ¡compártelo!