Optimizar tiempo y recursos para tener más tiempo libre. ¡Eso quieres!

Si sigues los siguientes pasos, te aseguro que organizar tu alimentación y comer saludable no volverá a ser un problema.

¡Empecemos!

Paso 1. Céntrate en alimentos frescos y enteros

Cuantos más alimentos naturales compres y menos productos envasados, mejor.

No siempre tenemos acceso a alimentos frescos y enteros, e incluso podemos dudar de su procedencia. Procura lavar bien las frutas y verduras antes de consumirlas. E incluso, cocínalas. De esta forma eliminas el riesgo de ingerir cualquier partícula o bacteria que pueda haber contaminado el alimento.

Si eliges alimentos envasados, opta por verduras en conserva, pescado en lata, yogures… Es decir, cualquier producto envasado que tenga máximo 5 o 6 ingredientes en la lista. De esta forma nos cercioramos de que sea (más o menos) saludable.

Paso 2. Prioriza las formas de cocción más ligeras

Al vapor, salteado, al microondas, en wok o a la plancha son algunas cocciones fáciles de emplear. No requieren grandes conocimientos de cocina y puedes emplearlas casi en cualquier lugar.

Comiendo fuera no tiene que ser distinto. Puedes darte un capricho si no comes fuera con regularidad.

Pero recuerda que los hábitos de hoy son la salud de mañana.  

Paso 3. Cocina pocas horas para varios días

Después de aplicar los dos pasos anteriores, lo más inteligente es cocinar una mañana o una tarde para el resto de la semana.

Puedes cocinar dos o tres platos distintos en cantidades moderadas y dividirlos en porciones o tuppers. Así no tienes que pensar qué comer cada día.

La improvisación a veces es enemiga.

Pero, Bárbara, comer siempre igual no es muy saludable – puedes pensar.

No pasa absolutamente nada. La idea principal es aplicar los dos pasos anteriores. La calidad de la alimentación es mucho más importante que la variedad. Y con este tercer paso te coronas en la optimización del tiempo.

Vamos a por el siguiente.

Paso 4. Organiza tu despensa

¡Adiós al desorden de alimentos! Si mantienes organizada tu despensa, preparar tus comidas no será un caos y evitarás que se estropee.

Del mismo modo en que ordenas tu ropa o las distintas carpetas del ordenador, hazlo con los alimentos.

Ellos son tu gasolina.

Ten a mano los productos que uses con más frecuencia.

Otro truco es agrupar los distintos productos y alimentos. Por ejemplo, todo lo enlatado en una estantería y, en otra, lo que comas en el desayuno.

Etiquetar los productos, ordenarlos y agruparlos ayuda a optimizar el almacenamiento. Así te es más fácil comer saludablemente.

Paso 5. Saca tu a cuerpo de la zona de confort

Llueve, ¿y?

El tiempo meteorológico no es excusa para no moverse. Prueba nuevas formas de ejercicio que estimulen tu cuerpo y tu mente. Puedes comenzar a practicar desde ya esa actividad que siempre has querido hacer.

Estoy segura de que, al menos, puedes sacar 45 minutos al día para ejercitarte.

Algunos trucos: aprovecha los tiempos de espera para moverte. Mientras se calienta el agua de la ducha, puedes hacer unas sentadillas. Ponte música mientras cocinas y mueve las caderas. Y, cada hora de trabajo, levántate 5 minutos y camina.

Pero no camines hacia la nevera o hacia esa máquina expendedora. Aunque, si ya has llegado a ella, repasa el paso nº1. Así te aseguras de no equivocarte 😊

Paso 6. Asume la responsabilidad sobre tu cuerpo

Puedes hacerte estas 4 poderosas preguntas:

  • ¿Con qué no estás a gusto?
  • ¿Qué crees que puedes mejorar?
  • ¿Cómo crees que puedes mejorarlo?
  • ¿Cómo te gustaría verte en 6 meses en relación con tu salud?
  • ¿Y en 10 años?

No olvides responderlas y escribirlas.

¡Comparte conmigo en los comentarios qué aspectos de tu alimentación te gustaría cambiar! 🙂

“Mantener el cuerpo en buena salud es un deber, de lo contrario, no podremos mantener nuestra mente fuerte y clara – Buda.