¿Un mito o una realidad? Llega el verano y queremos marcharnos de vacaciones sin romper la dieta.
Disfrutar del sol, de la playa y la comida y si puede ser, perder peso en vacaciones.
Puestos a pedir, lo queremos todo.
Y sí. Buenas noticias: es posible.
Siempre me gusta ir al grano. Quien me conoce y si ya eres cliente de mis Programas lo sabrás.
Como sanitaria, debo decir que no es lo mismo perder peso que perder grasa corporal.
Podemos estar perdiendo peso, pero a costa de nuestros músculos y agua corporales. Y eso, no lo queremos.
En cambio, con cabeza, haciendo una buena estructura del plato y manteniendo una actividad física adecuada, perderemos grasa corporal. Y sí, eso se reflejará en el peso.
Lo primero de todo, disfrutar.
Sí. Conozco (y conoces, seguramente) muchas personas que se van de vacaciones y se disponen a beber y comer absolutamente de todo, a todas horas y todo tipo de alimentos…
Sin hacer caso a su hambre real.
Eso es comer sin conciencia. Así es como se machaca el cuerpo y se tira por la borda todos los esfuerzos que has hecho durante el año.
Una cosa es sentirse a dieta, restringir mucho la comida y… hasta no irte de vacaciones por miedo a engordar… Y otra cosa es abusar de absolutamente todo lo que pilles (para luego llorar y quejarnos cuando llegue septiembre).
¿Por qué maltratar al cuerpo de ese modo?
¿Por qué no hacer caso a los mensajes que te está enviando?
Las vacaciones están también para descansar, dormir, tomar sol o caminar. De hecho, muchos de mis clientes aprovechan para darse ese espacio y tiempo para ellos: aprender a comer, a meditar, dejar un mal hábito, incluir uno saludable…
El verano es una de las mejores épocas para bajar revoluciones.
Teniendo en cuenta la importancia del disfrute, ahora vamos a la parte más práctica.
Haré un listado de mis 4 claves favoritas para perder peso en vacaciones y que te sea más fácil:
Esto es, de hecho, lo que me ha ocurrido a mí.
E incluso he adelgazado un poquito. Al haber realizado una ruta por todo el norte de España, puedes imaginar la cantidad de tapas, pinchos y tipos de comida que he probado.
Las actividades también han sido diferentes.
He caminado por las ciudades, visitado museos, practicado surf… Y siempre tenía a mano agua y una deportivas.
Al realizar tantas actividades y estar más «relajada», mi cuerpo me avisaba de manera natural para dar paso a la siguiente comida.
Descansar, disfrutar y mantener tu peso en vacaciones es más que posible.
Así que, no tengas miedo de engordar y adelante con estos consejos.
Recuerda: la sabiduría es el conocimiento aplicado. Si te sientes estancado o necesitas cambiar tus hábitos y reordenar la alimentación, solicita aquí tu sesión.