Lo normal es sentirse bien

No, no puedes normalizar sentir estrés, sentir ansiedad, cansancio o problemas gastrointestinales. No puedes convertir estas sensaciones en hábitos.

Tu trabajo y el estrés

El estrés es un factor que afecta en la aparición de enfermedades. Podemos decir que es el preparador perfecto para caer enfermos.

Estar ocupado no equivale a tener éxito. Es todo lo contrario. Un estilo de vida demasiado ocupado puede convertirse en una pesadilla en un abrir y cerrar de ojos.

Las largas jornadas de trabajo, el estrés y la ansiedad, son algunas de las causas principales que favorecen el sobrepeso y la obesidad. El sedentarismo y la mala alimentación es uno de los grandes males de muchos profesionales como tú.

Las verdaderas consecuencias

La cuestión no es que te veas mejor o peor con unos kilos de más o de menos, sino las consecuencias de ese exceso de kilos y todo lo que conlleva tu estilo de vida.

Muchas veces, no existen horarios fijos de comida, y hay un espacio reducido de trabajo que limita esa movilidad. Dormir poco, tener estrés y otros hábitos como el alcohol o el tabaco, no ayudan precisamente a tu salud.

¿Sabías que las personas que trabajan en oficinas, los ejecutivos y directivos son un sector de la población donde encontramos más índices de sobrepeso y obesidad?

Es más, aquí te dejo una lista de las principales enfermedades más frecuentes de estas personas.

  • Enfermedad cardiovascular: primera causa de muerte prematura en España
  • Hipertensión arterial: muy ligada a la anterior.
  • Colesterol elevado. Facilita que las arterias pierdan su flexibilidad y se endurezcan, con las consecuencias cardiovasculares que ya conoces…
  • Sobrepeso y obesidad: casi un 50% de la población mundial tiene sobrepeso. Las consecuencias son las enfermedades anteriores y una mala calidad de vida.
  • Cáncer: 1 de cada 3 cánceres pueden prevenirse con una alimentación sana y un estilo de vida adecuado.
  • Dolor de cabeza, diabetes, ansiedad…

La magia de la alimentación

Qué casualidad que todas ella se pueden mejorar con una correcta alimentación y estilo de vida sano.

El exceso de trabajo puede que te haya llevado a ser un “workaholic”. Pero estar ocupado todo el día tampoco quiere decir que seas más productivo. Para tener una vida en equilibrio debes dedicarte un tiempo para ti. Para mover tu cuerpo, para tu mente, para tu alimentación, para tu salud. Para amarte y respetarte.

Ya estás viendo las consecuencias del estrés. Fatiga, falta de motivación, dolores de cabeza, malestar estomacal, hinchazón… Los trastornos de salud e incluso emocionales pueden ser desastrosas. Estoy segura de que, si no te pasa a ti, conoces a alguien que está sufriendo las consecuencias de este estilo de vida.

La nutrición es crucial en tu vida.

Cuando corriges y ordenas tu alimentación, muchas áreas de tu vida se corrigen y ordenan también. Algo tan básico y tan frecuente en nuestro día a día, no debería tomarse a la ligera.

¿Y qué pasa si no estás bien nutrido?

Todas y cada una de las células de tu cuerpo necesitan nutrientes. Tu cerebro, tus músculos, tu hígado, y cada una de las células que conforman tus órganos son capaces de funcionar gracias a los nutrientes. Y todos tus sistemas funcionarán en estado óptimo si aprendes a darle a tu cuerpo los alimentos que necesita.